El cabezal incluye un cartucho de purificación y adaptadores universales para facilitar su instalación en la mayoría de duchas estándar, sin necesidad de herramientas complejas. Para mantener el rendimiento, se recomienda limpiar el cabezal de forma periódica, aproximadamente una vez al mes, retirando posibles residuos que puedan acumularse en las salidas de agua o en el cartucho. La microcorriente generada es suave y no se percibe de forma intensa durante la ducha. Aun así, las personas con patologías cardíacas, marcapasos, problemas circulatorios, implantes metálicos, tratamientos con anticoagulantes, así como embarazadas o en periodo de lactancia, deben consultar previamente con un profesional sanitario antes de utilizar el dispositivo. El usuario debe leer el manual de instrucciones y no emplear el producto de manera diferente a la indicada por el fabricante, evitando también el contacto directo con otros metales u objetos durante el funcionamiento.